VALENTíA

Publicado: enero 31, 2014 en Uncategorized

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José Pedro Prados “el Fundi” en una entrevista con José Ignacio de la Serna, reconocía que en su trayectoria como torero había padecido mucho miedo, sobre todo cuando empezaba. Contaba que el día que mató a su primer becerro, si le llegan a decir que se suspende el debut, le dan la alegría de su vida. En el segundo festejo sólo tenía que hacer un quite y poner banderillas, y no salió. Afirmaba “no era capaz de superar el miedo. Me podía. Era más fuerte que yo….” “Fue a partir de la alternativa cuando realmente me convencí de lo que quería y comencé a luchar…”. En la última pregunta el entrevistador afirma es usted un tipo duro, a lo que responde: “yo creo que sí. La capacidad de sufrimiento me ha ayudado a salir adelante. Demostrarte a ti mismo que puedes te hace crecer interiormente”.

Muy bien se percibe en las palabras de El Fundi que en el toreo tienes que hacer lo que tienes que hacer, a pesar de tener miedo y esto conlleva ejercitarse en la valentía. Es una de las virtudes fundamentales para caminar por la vida, primero enfrentándote con la realidad y superando los miedos que se vayan presentando en la vida de cada día.

Contundente fue la afirmación de José María Manzanares, en una entrevista que realizó Ana Rosa: “el torero que diga que no tiene miedo miente”. También hizo una reflexión honda a la pregunta: ¿Cómo se lleva eso de jugarse la vida cada tarde? –“Es muy intenso, porque tu eres consciente de que una tarde puedes salir al ruedo y no volver. Por ejemplo, cuando toreas en San Isidro te pones de los nervios un mes antes, ya que aparte de que tienes que estar preparado tanto física como psicológicamente, te juegas la vida, y eso te genera muchas dudas interiores: si merece la pena, si te coge un toro y te mata, cómo se sentirá tu familia..Te planteas incluso el miedo físico, si te dolerá una cornada. Son dudas que machacan la moral e intentan echarte para atrás; pero ahí interviene la inteligencia de los toreros, el valor. ¿Se puede superar ese miedo? Todo el mundo tiene miedo. Yo también. Y el torero que diga que no lo tiene, para mi miente”.

José María describe con realismo todos los miedos que rodean en la tarde de toros. Lo resuelve acudiendo a la inteligencia de los toreros, el valor. También puede ayudar considerar que los miedos son como los fantasmas, porque no tienen cuerpo, y por eso no podemos luchar contra ellos. Cuando les ponemos nombres, les damos cuerpo y entonces si podemos combatirlos porque ya sabemos a lo que nos enfrentamos.

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En una ocasión estuve presente en un animado coloquio entre adolescentes y Eugenio Pérez, hijo del rejoneador “El Renco” y hermano del también torero Antonio Pérez. En esa tertulia un muchacho le preguntó si cuando veía salir al toro de la oscuridad no tenía miedo. Le respondió que si, “claro que hay miedo, pero es preciso superarlo con valor y ahora que conozco más la vida cristiana diría que también con fe”. Me parecen dos fuertes rodrigones para hacer frente a los miedos: valor y fe. También les explicaba que el valor está ahí, controlando la interioridad, el ser, todos los movimientos, en una naturalidad que permite llevar al toro (ese animal tan bello) intentando conducirle muy despacio, a cámara lenta. Y ahí fluye el “olé”. Y ese “olé” es lo más grande, y siempre está en las cosas bellas y momentos duros.

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Por último, escribiendo sobre valentía, quiero recordar Antonio Corbacho que hace unos meses nos ha dejado. Era un partidario acérrimo del maestro cineasta Kurosawa, que sublima la obligación tradicional del samurai, que se concreta en “servir su señor”, y la transforma en una obligación de “servir a la humanidad” con el objetivo de humanizar un mundo corrupto. Antonio a sus toreros les hacía estudiar los códigos guerreros de los samuráis japoneses. En estos luchadores el valor apenas merecía contar entre las virtudes a menos que fuera ejercitado por una causa justa, que fuera un servicio a todos los hombres. Así tiene que ser, porque está virtud es buena en cuanto nos más hace hombres, es decir, personas con capacidad de superar los temores para obrar el bien aunque se encuentren resistencias u oposición por parte de los demás.

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comentarios
  1. Hector dice:

    me pueden decir el autor de este articulo ?

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